Maren Winslow creció en un pequeño pueblo costero de Maine, rodeada de brisas marinas y el sonido de las gaviotas. Desde muy temprana edad, se sintió atraída por la música: aprendió a tocar el violín de oído a los seis años y luego a tocar el piano y la mandolina durante su adolescencia. A pesar del entorno idílico, anhelaba algo más profundo, l...Leer más